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Día del Padre
Una fiesta en el mundo
España, Italia, Liechtenstein, Portugal, Honduras
y Bolivia celebran el Día del Padre el 19 de marzo,
que en el santoral católico está consagrado
a San José Obrero, el padre de Jesús de Nazaret
y patrono de carpinteros, ingenieros y obreros en general.
Celebraciones similares, con múltiples matices y orígenes
se celebran en todo el mundo, que incluyen aspectos más
o menos comerciales, o bien se consideran fiestas tradicionales
celebradas en el círculo familiar. En ocasiones se
vincula la fiesta al rol del padre como parte de la familia
(es decir, como esposo y encargado de la crianza de los hijos)
o sus aspectos comunitarios (vinculados a la defensa y al
trabajo que desempeña) y en estos últimos caso
el embanderar los hogares es parte de la celebración.
La historia conocida
La historia más conocida en cuanto al origen de la
celebración la ubica en Estados Unidos y cuenta de
una mujer llamada Sonora Dodd (1882 – 1978) que, mientras
escuchaba un mensaje donde se hacía referencia al Día
de la Madre (recientemente establecido por ese entonces) se
le ocurrió que también debía ocurrir
lo mismo con los padres. Tenía en mente la historia
de su propio padre, un veterano de la guerra civil estadounidense
que enviudó al nacer su sexto hijo, pese a lo cual
pudo criar y educarlos en su granja del estado de Washington.
Sonora Dodd propuso en la Iglesia celebrar el Día del
Padre el 5 de junio, la fecha de nacimiento de su propio padre,
aunque se optó finalmente por el tercer domingo de
junio. Al año siguiente, en 1910, un 19 de junio, se
celebró por primera vez en la Iglesia de Spokane, Washington.
Otras historias pueden remontarse a la época del cambio
de la cultura matriarcal a la patriarcal, pero sin que podamos
saber mayores detalles.
Dos preguntas
En nuestros días, la fiesta del Día del Padre
se vive de un modo diferente, y el acento se pone en que sea
un momento distinto para él. Por lo tanto, existen
dos preguntas básicas para hacerse: “¿Cómo
es mi padre?” y “¿Cómo soy yo?”
De la respuesta a ellas han de surgir miles de variantes distintas,
que pueden comenzar la noche anterior con un breve mensaje
en su mesa de noche, o en su ordenador. Hay quienes prefieren
comenzar el día con un servicio de desayuno a domicilio,
o bien cocinar para él un plato que siempre soñó
y que por alguna razón nunca probó. La línea
de regalos es inmensa: ¿quieres un recuerdo de ese
día o algo que pueda utilizar frecuentemente y te recuerde?
¿Un viaje a alguna ciudad cercana? ¿Montar un
pequeño espectáculo (musical o teatral) en su
honor? ¿Invitarlo a un concierto, una obra teatral?
Las poesías suelen ayudar a decir cosas que no siempre
pueden decirse en los discursos cotidianos, y aunque no es
sencillo encontrar una que nos identifique, las hay y muy
buenas. De ti depende cómo quieras festejar este día.
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