|
Fue muy lindo irse de vacaciones, disfrutamos y lamentablemente
como siempre nos sucede, lo bueno dura poco y tuvimos que
emprender el regreso a casa. Si se da que aún no te
has ido, en algún momento se cruzará por tu
cabeza la idea de que también, tendrás que regresar.
Cuando esto ocurre debemos enfrentarnos a lo que se conoce
como síndrome postvacacional.
Al irnos de vacaciones nos divertimos, disfrutamos y principalmente
descansamos, pero nos puede suceder que al regresar nos encontremos
igualmente cansados y desganados. Tomarle otra vez el ritmo
a nuestra rutina puede llevarnos algún tiempo, se presenta
el desafío de dejar en el olvido las siestas, las eternas
horas de sueño, el no depender del reloj. Sin dudas,
un gran desafío.
¿Cómo evitarlo?
Como ya dijimos todo tiene un final, y para
aquellos viajeros conscientes de que en algún momento
tendrán que emprender el regreso les acercamos algunos
consejos para que puedan evitar este síndrome postvacacional.
1. Si es el caso de que aún se encuentran
de vacaciones, lo ideal seria que pudieran regresar un par
de días antes de reintegrarse a las tareas habituales,
esto es para ir logrando una adaptación lenta de nuestro
ritmo.
2. Establecerse objetivos alcanzables relacionados
con nuestras labores.
3. Si ya nos encontramos trabajando: lo mejor será
hacerlo de forma gradual, al ir pasando los días iremos
aumentando nuestro ritmo de manera natural, no cometamos el
error de querer ponernos al día en la primera jornada.
4. Aunque puede resultar difícil,
si se puede no comenzar el lunes, de está forma la
semana se vera acortada.
5. Tratar de dormir un mínimo de 8
horas para tener mayor energía, seguir una dieta alimentaria
balaceada, donde se deberán incluir frutas y verduras.
6. Esa primera semana tratar de hacer estrictamente
lo necesario, dejar para mejor oportunidad las salidas de
compras, visitar amigos y parientes, dejar todo lo más
posible para la próxima semana, cuando ya estemos adaptados.
|