Carnaval
Veneciano

El famoso carnaval veneciano
se ve animado por sugestivas mascaras y despierta a visitar
uno de los más bellos destinos de Italia.
Uno puede haber estado en Venecia en más
de una oportunidad, pero si lo hace en el mes de febrero no
le resultara difícil sorprenderse con el carnaval de
la ciudad de los canales. El carnaval veneciano es extraordinario.
No vamos a encontrarnos con un carnaval carioca, todo lo contrario,
es silencioso, no veremos corridas ni escucharemos gritos.
Los venecianos con sus disfraces circulan por las calles.
Recorren la Piazza San Marcos, pueden detenerse para tomar
algo o cenar sin sacarse el disfraz, también podemos
encontrarnos con góndolas desplazándose por
sus canales con gente disfrazada.
Desde temprano en la mañana, nos podemos
encontrar que al abrir las ventanas del hotel veremos circular
a la gente con sus capas y mascaras de largas narices (algo
típico del teatro veneciano), son como apariciones
rodeadas de un halo misterioso, cada disfrazado evitara posar
para nuestra foto, pero si se muestran permiten que los fotografiemos.
Resultan curiosos los disfraces, todos son
de una belleza tal, que nos deslumbra. Generalmente, no se
logra saber el sexo de la persona disfrazada, sus trajes son
andróginos. No quedaran dudas que es un carnaval muy
teatralizado, en los 4 o 5 dias que dura, nos encontraremos
con una gran puesta en escena.
Por la noche podemos visitar la iglesia San
Vidal, donde podremos escuchar un concierto de Mozart y Vivaldi
por los Interpreti Veneziani. La iglesia adornada con frescos
de Tintoretto y Luca Giordano, tiene una antigüedad de
800 años. Se dice, que el mismo Vivaldi (que fue cura)
tocaba el órgano en ella. Infaltable, la gente del
público, en su totalidad, disfrazada.
Es imposible perderse de visitar el Mercado
del Rialto. Se puede comer bocaditos de pescado que acompañaremos
con unos aperitivos.
El café Forian (el mas antiguo de
Venecia) y el Harry’s Bar donde sirven el famoso cóctel
Bellini (prosecco con pulpa de durazno), son dos de los lugares
donde siempre querremos volver, estar en ellos te hace sentir
en otra vida.
En Venecia encontraremos mucho más
de lo que vamos a buscar. No se termina nunca de conocerla,
esta ciudad con puentes que no van a ningún lado, calles
que desembocan en el agua o bien terminan en una casa con
sus puerta cerradas, las calles sin nombres y tajos en medio
de la edificación, mas que una ciudad, Venecia es una
sensación que merece ser sentida.
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